hay días en que nos hablamos
unas veces nos escribimos
unas menos veces nos vemos
en cualquiera de esos días
me gusta hablarte y que me hables
hay días en que no nos hablamos
cada cuál más ocupado que el otro
unas veces nos pensamos
unas menos veces intercambiamos cortos mensajes
en cualquiera de esos días
me gusta extrañarte y que me extrañes
hay días en los que agradezco la existencia de los demás
siempre existe algún saludo, alguna risa,
y entonces no se está solo
incluso en tiempos de peste y enclaustre
incluso en tiempos de aislamiento forzoso
resiste el ansia de conectar
hay días en los que me admiro
de la existencia de los espejos de luz,
de la fotografía que cambia y que todos ven y que es pública y que recibe comentarios con nombre y apellido,
de la canción omnipresente,
y de la opinión desnuda
sin esos espejos de luz,
tal vez el asunto sería peor